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29 dic 2014

Las muertes por accidentes laborales cayeron 81% en Córdoba

El Ministerio de Trabajo atribuye la baja a mayores inspecciones. Los decesos en la construcción se estabilizaron.

hubo más intimaciones a la industria de la construcción, aunque menos clausuras (LaVoz/Archivo).

Las muertes por accidentes de trabajo en Córdoba cayeron un 81 por ciento respecto del año pasado y un 88 por ciento en relación con 2011, según datos oficiales.
En 2011 hubo 51 fallecimientos; en 2012, 50; en 2013, 32 y este año, hasta la semana pasada, se habían producido seis fallecimientos, según un informe del Ministerio de Trabajo de Córdoba y la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
Los decesos laborales contabilizados por ambos organismos no incluyen las muertes de los empleados producidas en viaje al lugar de empleo. El año pasado, el 60 por ciento de fallecimientos de trabajadores ocurrió en accidentes de tránsito camino al trabajo.
Tanto a nivel nacional como provincial, la construcción sigue siendo la actividad con mayor mortalidad, aunque disminuyó la siniestralidad. En Córdoba, de las seis muertes que hubo este año, cuatro fueron en la construcción, una en la minería y otra en el sector eléctrico.

22 oct 2014

Otro estudio halla altas tasas de cáncer en el este cordobés

El resultado preliminar advierte que es causa del 33,9% de las muertes y que hay 5 veces más casos que la media del país. Es el tercer informe en el año que advierte esta situación en la región.

Riesgo. Varios estudios en Córdoba advierten los peligros de la mala utilización de los plaguicidas (La Voz / Archivo).


En Monte Maíz, en el este de la provincia de Córdoba, el cáncer es la primera causa de muerte (33,9 por ciento del total de decesos, contra el 20 por ciento en la Capital provincial), y la incidencia de esa enfermedad (casos nuevos por año) es cinco veces mayor a la media estimada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el país.
Además, la tasa de abortos espontáneos en mujeres en edad reproductiva en cinco años es 4,8 veces más elevada al indicador esperado en el país; los problemas respiratorios son un 25 por ciento más frecuentes que la media provincial; y también aparecen tasas aumentadas de colagenopatías (como lupus, artritis reumatoideas), diabetes tipo II e hipotiroidismo.
Los datos surgen de un informe preliminar de 560 casos a partir de un relevamiento poblacional realizado la semana pasada por docentes y estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Córdoba, solicitado por las autoridades municipales a partir de la inquietud de vecinos nucleados en la Red de Prevención de Monte Maíz. El trabajo cuenta con el apoyo de la UNC a través del programa Suma 400.

11 jul 2014

Revelan riesgos por cercanía a pesticidas

Un equipo de la UNC relevó el pueblo de Morrison. Sostienen que las fumigaciones aumentan el riesgo de intoxicaciones crónicas.
En debate. La discusión sobre el impacto en la salud del uso excesivo o descontrolado de agroquímicos suma capítulos (La Voz)

“Cuanto más cerca de las zonas donde se aplican pesticidas viven o trabajan las personas, mayor es su riego de padecer enfermedades asociadas a intoxicaciones crónicas”. Esa es una de las conclusiones de un estudio desarrollado por el Instituto Superior de Estudios Ambientales (Isea), de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), sobre la base de un trabajo de campo realizado en la localidad de Morrison, cercana a Bell Ville y a 190 kilómetros de la Capital, en el sudeste provincial.
Entre las afecciones más frecuentes, el informe cita las de tipo ocular, las cutáneas y los dolores de cabeza.
Según publicó ayer la agencia UNCiencia, de la UNC, “se trata de un estudio piloto que relevó y georeferenció las principales variables socioambientales que permiten caracterizar el riesgo ambiental en Morrison, una localidad típica de la zona rural del interior de Córdoba”. Allí, un equipo de profesionales integrado por médicos, psicólogos sociales y estudiantes avanzados de la UNC implementó una encuesta epidemiológica que alcanzó a 169 hogares (526 personas, casi el 20 por ciento de la población).
Según el informe divulgado, los resultados revelan la existencia de una relación funcional entre el número de personas que manifiesta síntomas de enfermedades asociadas a intoxicaciones crónicas o subagudas (así como la frecuencia de estos síntomas) y la distancia que los separa de los campos pulverizados con agroquímicos. “Cuánto más próximo se está, más riesgoso resulta para la salud”, sintetizó Cristina Arnulphi, directora del proyecto e investigadora de la UNC.
De acuerdo a los datos relevados, la mayoría de los encuestados reside en la misma vivienda desde hace más de 60 años y se encuentra a menos de 150 metros de las áreas fumigadas.
Entre las afecciones más frecuentes, se ubicaron las de tipo ocular, las cutáneas y los dolores de cabeza. También se detectó una elevada proporción de recién nacidos con bajo peso (12,5 por ciento) y de nacimientos antes de término (13,8 por ciento), “cifras sensiblemente superiores a las registradas en el promedio del resto de la provincia (7 por ciento y 7,8 por ciento, respectivamente)”. El informe describe además que se observaron que “los casos de cáncer también aumentaban a medida que uno se acerca a las zonas de fumigación”.
Según el relevamiento, llevado a cabo entre 2010 y 2012, un 77 por ciento de los vecinos encuestados utiliza algún producto químico para combatir plagas. Además, un tercio reconoce estar expuesto a los agroquímicos por vivir junto a campos que se fumigan. El 10 por ciento dijo trabajar en tareas agropecuarias.
Un estudio similar está realizando el mismo equipo en la localidad de Pozo del Molle (departamento Río Segundo).

10 jul 2014

El impacto de la siniestralidad vial en los niños

Vulnerabilidad especial. Los traumatismos causados por accidentes de tránsito son la mayor causa de muerte de niños en todo el mundo. Es posible prevenirlos a través de la educación.

Mundial de la Salud (OMS), los traumatismos causados por accidentes de tránsito son la mayor causa de muerte de niños, entre 5 y 14 años, y de jóvenes, entre 15 y 29 años, en todo el mundo. 
Según datos aportados por el Hospital de Niños, el 83 por ciento de los ingresos al Servicio de Emergencias se deben a traumatismos causados por distintos tipos de accidentes, y el 52 por ciento de ellos tienen origen en un accidente de tránsito. 
Cabe aclarar que estos traumas requieren realizar estudios a los pacientes (tanto de imágenes como de laboratorio), dejarlos en observación (entre 8 y 12 horas) y, en un porcentaje importante de casos, hospitalizarlos. 
Para los niños que logran sobrevivir al accidente, las consecuencias suelen involucrar aspectos emocionales, conductuales y/o motrices que afectan notablemente tanto su calidad de vida como la de sus familiares. 
Sin embargo, hoy es posible que los chicos logren recuperar las capacidades afectadas, y compensar aquellas que no se logran restituir completamente, a través de un proceso de rehabilitación interdisciplinario, en el cual el apoyo de la familia juega un rol fundamental. 
Los más vulnerables
Por sus características psicofísicas y de madurez, los niños están más expuestos a los peligros de la siniestralidad vial, tanto cuando se trasladan como peatones o conductores, como cuando son llevados en un vehículo. 
“Hasta los 9 o 10 años, los chicos tienen un campo visual restringido y su altura no los favorece al momento de observar todo lo que sucede en su entorno. Además, son dispersos y tienen una tendencia natural a jugar mientras se desplazan a pie o son trasladados dentro de un vehículo”, explica Horacio Botta Bernaus, abogado especializado en derecho de tránsito, seguridad y educación vial.
Así, los más pequeños tienen limitaciones para evaluar las distancias y estimar la procedencia y velocidad de los vehículos que circulan. Además, asignan mayor velocidad y peligrosidad a un vehículo de acuerdo con el ruido que genera al desplazarse. Por lo tanto, es probable que si se les aproxima un vehículo silencioso, en el momento en que cruzan la calle, no logren reaccionar a tiempo ni adaptarse a la situación. 
Por otra parte, Botta Bernaus agrega que hasta los 5 años, los niños tienen un tiempo de atención muy corto que no les permite atender más de una cosa a la vez, y hasta los 8 años, les resulta difícil seleccionar entre varios estímulos aquél que merece mayor atención.
Por eso, es importante que durante la infancia “siempre transiten la vía pública acompañados por un adulto y tomados de su mano, y sobre todo que reciban educación y buenas enseñanzas sobre el tránsito”. 
Con respecto a la vulnerabilidad de los niños frente a la siniestralidad vial, María Eugenia Gordillo, jefa del Servicio de Emergencias del Hospital de Niños, advierte: “Es importante analizar el rol que juegan los más pequeños dentro de la vía pública. Si analizamos las estadísticas, del 52 por ciento de traumatismos ocasionados por accidentes viales, el 38 por ciento de los casos se trata de peatones atropellados, y le siguen los pasajeros de vehículos como autos y motos (25 por ciento), niños conductores de motos (32 por ciento) y conductores de bicicletas (5 por ciento)”. 
“Si existen víctimas inocentes del tránsito, son los niños”, aseguran los especialistas. 
Lesiones más frecuentes 
El accidente de tránsito suele ocasionar graves secuelas que pueden afectar funciones motoras pero también la conducta, las emociones y la capacidad intelectual de los niños. En general, las regiones más comprometidas son el cráneo y los miembros. 
“Los niños que sobreviven pueden sufrir lesiones cerebrales, pérdida de algunos de sus miembros superiores o inferiores, que le obligarán a usar prótesis (brazos, manos o piernas ortopédicas) o silla de ruedas por el resto de su vida. Otras lesiones, como la pérdidas de músculos, piel y huesos producen secuelas funcionales y/o estéticas, a veces irreparables y definitivas”, indica Jorge Pedro, jefe del Servicio de Traumatología del mismo hospital. 
“Existen lesiones particulares según el rol que haya tenido la víctima en el accidente”, agrega Gordillo. 
Los conductores de bicicleta suelen sufrir lesiones de órganos internos como el páncreas, el intestino delgado, el hígado o los riñones, debido a que el manubrio impacta sobre alguna de estas regiones. En tanto, los niños pasajeros de vehículos en colisión, que no llevaban puesto el cinturón de seguridad, suelen presentar lesiones intraabdominales típicas y traumatismos en la columna lumbar. 
El traumatismo de cráneo 
Una de las lesiones más habitual es el traumatismo de cráneo, que se acompaña de lesiones cerebrales con diverso grado de severidad. 
“Entre las más frecuentes, encontramos la conmoción cerebral que es la pérdida de conciencia transitoria y breve, sin lesión demostrable en tomografía. En cambio, las lesiones por contacto son producidas por la acción directa de una fuerza sobre el cráneo y pueden ocasionar fracturas (lineales y hundimiento) o hemorragias (hematoma epidural, subdural o intraparenquimatoso)”, explica Francisco José Pueyrredón, neurocirujano del Hospital de Niños. 
Por otra parte, la lesión axonal difusa (LAD) es una de las más frecuentes y, a su vez, devastadora, ya que el daño ocurre sobre un área amplia más que en un punto focal del cerebro. 
La LAD se debe a extensas lesiones en la materia blanca, y es una de las principales causas de coma, pérdidas de conciencia y estado vegetativo. “Siempre depende del grado de severidad de la lesión que puede ir desde (muy) ligero o moderado a (muy) severo. En general, aparece en cerca de la mitad de los casos de trauma cerebral severo y, con menor frecuencia, en traumas moderados y leves; y puede ocurrir en cualquier grado”, señala el especialista. 
Todas estas lesiones pueden o no estar asociadas a un edema cerebral (acumulación de líquido en los espacios intra o extracelulares del cerebro). 
Las consecuencias para los niños pueden ser de tipo cognitivo (como alteraciones en el aprendizaje, el lenguaje o la memoria), motoras (debilidad en los miembros) y psicológicas. También pueden presentar problemas más graves como alteraciones respiratorias o en la deglución. En todos los casos, están determinadas por el tipo de lesión asociada y el comienzo de un tratamiento adecuado, rápido y eficaz. 
Para las familias, “las consecuencias están asociadas a trastornos psicológicos, económicos y sociales”. 
“Es posible disminuir las secuelas y recuperar la calidad de vida de estos pacientes a través de un tratamiento integral, a cargo de un equipo multidisciplinario, con neurorrehabilitación específica. Y, por suerte, existen muchos niños que logran una buena recuperación y llegan a la edad adulta con una mejor inserción social, laboral y educacional”, asegura Pueyrredón. 
Los especialistas consultados aseguran que “la prevención del traumatismo es la medida más eficaz para evitar estas lesiones y sus secuelas, así como los daños personales, sociales y económicos que ocasiona esta grave situación”.
Los más chicos, en su lugar
Otra de las causas que con frecuencia pone en peligro la vida de los chicos está directamente relacionada con el lugar que ocupan dentro del vehículo.
“Los adultos tenemos que repensar qué lugar damos a los chicos cuando los trasladamos en un auto o en vehículos inestables e inseguros, como las motos y las bicicletas. Pero también, qué responsabilidad tenemos cuando les regalamos vehículos que aún no están preparados para manejar”, reflexionan los especialistas.
Cabe mencionar que la Ley de Tránsito de la Provincia de Córdoba, en su artículo 39, prohíbe el traslado de niños menores de 10 años en vehículos de dos ruedas.
“Estos vehículos no son adecuados para trasladar a un niño porque su infraestructura no garantiza condiciones mínimas de estabilidad, protección y seguridad”, asegura Botta Bernaus.
El lugar más seguro para el traslado de un niño en automóvil es el asiento trasero. En ese sentido, la ley establece que hasta los 10 años, e incluso en algunos ordenamientos hasta los 12, los niños deben ir sentados en el asiento de atrás, y viajar con el cinturón de seguridad correctamente abrochado.
En tanto, los bebés deben ser trasladados mediante un sistema de retención infantil (SRI) adecuado a su edad, altura, talla y peso. Existen distintos tipos de dispositivos de sujeción homologados (sillitas, huevitos, elevadores o elevadores con arnés) para garantizar que viajen seguros.
La parte del medio del asiento trasero es el lugar más recomendable para ubicar la sillita, porque aleja al niño de impactos laterales y lo protege mejor de cualquier golpe que pueda sufrir el vehículo.
“Muchas veces los papás argumentan que por razones económicas no pueden adquirir la sillita. Entonces, les respondo que en ese caso deben usar otro medio de transporte para trasladar a sus hijos. No existe un argumento razonable por el cual pongamos la vida de los niños en peligro”, dice Francisco José Pueyrredón, neurocirujano del Hospital de Niños.
No sólo la ubicación de los niños en el auto es importante, sino también su comportamiento durante el viaje. Una de las precauciones a tomar consiste en no sacarlos de la sillita por ningún motivo (aunque llore, esté molesto o inquieto), evitar que se recuesten o duerman sobre las ventanillas y puertas (cualquier impacto, por mínimo que sea, genera una energía suficientemente fuerte como para poner en peligro su vida) y lograr que no generen distracciones al conductor a través de su conducta.
“Muchos de estos accidentes podrían prevenirse a través de una formación adecuada en educación vial que deberían recibir los niños pero también sus padres, docentes y autoridades”, aseguran.

21 jun 2014

Saldán: obrero herido al derrumbarse puente en construcción

Fue trasladado a un dispensario local, luego haber quedado aprisionado entre los escombros y ser rescatado por policías y bomberos.

Un obrero de 27 años que trabajaba en la construcción de un puente para cruzar un canal en la localidad de Saldán resultó herido este viernes luego de que la estructura cediera.
Según informaron fuentes policiales, el hecho se registró durante la tarde de ayer en calle Saavedra al 110 de barrio Minetti, donde el hombre quedó atrapado entre los escombros.
Luego de ser rescatado por policías y bomberos voluntarios, el hombre fue trasladado a un dispensario cercano, donde se le diagnosticaron politraumatismos.

15 jun 2014

Un peón falleció en un campo por culpa de su bufanda

Ocurrió en Santiago del Estero. La prenda quedó atorada en un tractor y el joven murió asfixiado.

Un joven que trabajaba como peón en un establecimiento rural de Santiago del Estero falleció luego de sufrir un accidente laboral con su bufanda que quedó atorada en un tractor, informaron hoy fuentes policiales.
El deceso ocurrió ayer en un campo del Lote 63, cercano a la localidad de Los Juríes, ubicada a 270 kilómetros al este de esta capital.
El joven, identificado como Manuel Domingo, de 23 años, falleció por asfixia luego de que la bufanda que llevara se enganchara a una bomba conectada a la barra de fuerza de un tractor.
De acuerdo a lo que pudieron reconstruir los investigadores, el hecho se produjo cuando el peón estaba por cargar agua en una cisterna, para lo que utilizaba una bomba conectada a la barra de fuerza de un tractor.
Según las pericias, la bomba enganchó la bufanda del peón y terminó enroscándose en su cuello, lo que provocó su muerte por asfixia.
Voceros policiales informaron que, cuando sus empleadores lo descubrieron, el joven ya estaba muerto.

18 may 2014

Riesgos del Trabajo: el cambio de normas no resolvió la judicialidad

La modificación de la ley de Riesgos del Trabajo, a fin de 2012, no generó como se preveía una reducción de la judicialidad. 

Siguen los juicios. La reforma sólo derivó las demandas de la vía civil a las ART (Martín Baez).


La modificación de la ley de Riesgos del Trabajo, a fin de 2012, no generó como se preveía una reducción de la judicialidad.
Este fue uno de los temas que resaltaron los representantes de la Asociaciones de Riesgos del Trabajo (ART) en el Congreso Regional de Seguros: Guillermo Davi, gerente general de Prevención ART; Alberto Bugna, gerente comercial de SMG ART; y Daniel Tino, subgerente comercial de Asociart ART.


“La siniestralidad se fue deteriorando. En 2013, hubo unos 70 mil juicios nuevos en el sistema y para 2014 se proyectan unos 100 mil”, estimó Davi.
Así, mientras en 2008, los resultados técnicos de todas las ART eran positivos, ahora todos tienen números negativos por la judicialidad.
Esas pérdidas técnicas, hasta ahora, fueron compensadas por resultados financieros positivos, situación que los implicados estiman que no puede seguir.
“Nos transformamos en un sistema que está pensando más en la judicialidad que en la contención y prevención”, agregó Bugna.
En este marco, pese a la disminución de los siniestros, el aumento de las acciones de prevención y la mayor cobertura (llega a nueve millones de trabajadores, el 50 por ciento de la PEA), los juicios siguen. “Hay menos juicios civiles (se eliminó la doble vía) pero se trasladaron a más reclamos dentro del sistema”, advirtió Tino.
Por otra parte, mientras la reforma llevó a un mayor costo para las compañías sin mayores cambios de alícuotas, las firmas estiman que en el futuro habrá un incremento de tasas por la incorporación de nuevas enfermedades profesionales a la cobertura.

15 may 2014

Frente a su padre, albañil murió tras caer al vacío

El joven se precipitó desde un octavo piso de un edificio en Alto Alberdi. Según Uocra, no tenía colocada la “soga de vida". La obra fue clausurada. Tercer fallecido en 2014.
Clausura. La obra fue clausurada en forma preventiva. Uocra dijo que el predio tenía seguridad, pero que el joven no llevaba un implemento (La Voz / Martín Baez).

Faltaba poco más de una hora para que la jornada laboral terminara. La decena de albañiles trabajaba en los distintos pisos del edificio en construcción. En el octavo, donde está el futuro tanque de agua, padre e hijo se encontraban en la parte final del revocado de una pared lateral. De pronto, el muchacho perdió el equilibrio y cayó al vacío. Todo ocurrió en segundos que fueron eternos. Su padre vio todo, pero nada pudo hacer para evitar el terrible final.
Jonathan Villarreal, de 24 años, murió ayer a la tarde a poco de caer al patio interno de un edificio en construcción, en barrio Alto Alberdi, de la ciudad de Córdoba. Médicos de un servicio de emergencias habían llegado al lugar para atenderlo, pero los gravísimos traumatismos en cráneo y tórax no le terminaron dando chances.
Con su muerte, ya suman tres los obreros de la construcción fallecidos en lo que va del año en la provincia de Córdoba. Todos los casos ocurrieron en la capital provincial.
Desde la Uocra, el gremio de la construcción, indicaron que el predio contaba con medidas de seguridad. “Sin embargo, el muchacho, si bien llevaba arnés, no tenía puesta la soga de vida. Se trata de un elemento que, como su nombre lo dice, permite evitar desgracias”, comentó a este diario Rafael Calama, vocero del gremio.
“La soga se encontraba donde estaban los dos albañiles trabajando, pero el muchacho no la llevaba colocada. Habrá que determinar por qué, si fue imprudencia, o fallaron los controles internos...”, opinó.
Llama la atención que lo sucedido ayer es muy similar al anterior drama fatal de la construcción que se produjo en barrio Nueva Córdoba. En aquella oportunidad, 8 de marzo, un albañil falleció tras caer al vacío, mientras trabajaba en un tanque de agua y, presuntamente, tampoco contaba con la soga de vida colocada.
Obra clausurada
El drama de ayer ocurrió en un edificio de ocho pisos que es ejecutado y comercializado por la firma Grupo Proaco y que está ubicado en calle Enfermera Clermont 377, en Alto Alberdi.
El complejo prevé llamarse “Altos de Clermont”.
Desde Uocra informaron que el Ministerio de Trabajo de la Provincia clausuró de forma preventiva la obra en cuestión, mientras se realizan las pericias y estudios. Está previsto que mañana se realice una audiencia para evaluar cómo prosigue el trabajo en la obra que se encuentra en su parte final.
Resultó imposible obtener una palabra o precisión de lo sucedido por parte de los responsables de la firma.
Caída al vacío
Eran poco más de las 16 de ayer y Jonathan Villarreal se encontraba en lo más alto del edificio, junto a su padre, también albañil. Estaban terminando de revocar las paredes del tanque de agua del complejo.
Según testigos, habían empezado a desarmar un andamio. Fue entonces que algo falló.
Jonathan cayó alrededor de 24 metros para terminar impactando en el patio interno del futuro edificio. Su padre presenció todo y sufrió una crisis nerviosa. Terminaría en un hospital para su atención.
Sus compañeros bajaron corriendo para ver qué había sucedido. Mientras algunos intentaban reanimarlo, otros llamaron a la Policía.
Al cabo de un rato, acudieron patrulleros, bomberos y una ambulancia del 107. “Los médicos trabajaron mucho, pero no pudieron salvarlo”, afirmó el comisario Rito Ramos.
Listado fatal
Jonathan es el tercer muerto del año en una obra. Las otras dos víctimas fueron: Luis Ledesma (25), fallecido el 8 de marzo al caer desde un piso 12 en Nueva Córdoba; y Enrique Farías (56), quien murió tras recibir una descarga eléctrica en una obra en barrio San Vicente.
De acuerdo con un relevamiento de La Voz del Interior , 9 trabajadores murieron en obras (edificios y viviendas) en la provincia. Seis de los casos fueron en el interior, tres en Capital.
En 2012, en tanto, fueron 12 las víctimas de la construcción en la provincia.

20 mar 2014

La masacre del Mundial de Qatar: más de 1200 muertos en la construcción de los estadios

La Confederación Sindical Internacional denunció las tremendas condiciones de trabajo en la preparación de la Copa del Mundo 2022. Y aseguran que podrían morir 4000 trabajadores más.

 Trabajadores en Qatar, en la construcción de uno de los estadios (Foto: web). 

El Mundial de Qatar se jugará en 2022, pero ya es noticia. ¿Por qué? Porque según un estudio de la Confederación Sindical Internacional (CSI), por lo menos 1.200 inmigrantes han muerto trabajando en las obras de preparación de los estadios para la Copa del Mundo.
El informe de la CSI destaca la explotación de inmigrantes en Qatar, muchos de ellos bajo condiciones de "semiesclavitud". ¿Cuáles es la situación? Un 90 por ciento de los obreros tienen el pasaporte retenido por los empleadores, un 20 por ciento cobra un sueldo diferente de lo prometido y un 21 no cobran en la fecha acordada.
Lo que denuncia CSI no es nuevo. Amnistía Internacional ya había denunciado las malas condiciones en las obras del Mundial 2022 al afirmar que "Qatar es un país sin conciencia, donde los derechos fundamentales y la libertad del trabajador no existen".
Para redactar el informe, la CSI sólo tuvo acceso a los números facilitados por las embajadas de dos países: India y Nepal. Pero, de los 1.400.000 inmigrantes que trabajan en Qatar, también hay gente de Paquistán, de Sri Lanka y de Filipinas, entre muchas otras nacionalidades y de ellos se desconoce datos de fallecimiento o malos tratos.
Pero el informe no termina ahí. La misma organización asegura que otros 4.000 obreros morirán hasta el comienzo de la competición, los próximos ocho años, en las construcciones de los estadios que albergarán la Copa del Mundo si las condiciones no cambian.
Por países
La embajada de Nepal en Qatar informó a la CSI que 400 obreros murieron en las obras del Mundial desde 2010. Por su parte, India asegura que fueron 218 los fallecidos de su país durante 2013, 237 en 2012 y 239 en 2011 (un promedio de 20 obreros al mes, con un pico de 27 en agosto, cuando las temperaturas pasan de los 50 grados).
¿Qué sufren los obreros? Según la CSI y AI, los trabajadores son expuestos a jornadas que pasan las 12 horas, bajo pésimas condiciones de vida. Por ejemplo, durante una visita en las obras del estadio de Al Wakrah, la CSI encontró a 38 trabajadores de India, Nepal y Tailandia viviendo en casas improvisadas, sin condiciones mínimas de higiene, en el mismo terreno de la construcción.

 

 

17 feb 2014

Un preocupante fenómeno de alcance nacional

En el 60 por ciento de los casos analizados, los usuarios de esos rodados no utilizan casco.
 2011, la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que depende del Ministerio del Interior y Transporte, realizó un estudio de campo en todo el país, en el que se observó la conducta de 107 mil motociclistas. Los resultados arrojaron que, en el 60 por ciento de los casos analizados, los usuarios de esos rodados no utilizaban casco.
El mismo estudio detectó que la tasa de uso es mejor entre los conductores –46 por ciento de uso– que entre los pasajeros: sólo 23,7 por ciento utilizaba protección en la cabeza.
De los datos también se desprende que los hombres usan más el casco que las mujeres. Si el conductor es varón, la tasa de uso es del 41 por ciento, mientras que si es mujer, es de siete puntos porcentuales menos, ya que alcanza al 34 por ciento.
El estudio también detecta que el no uso de casco es un fenómeno que se produce mucho más en las ciudades que en las rutas. La utilización en calles alcanzó al 38,4 por ciento, mientras que en las rutas sube al 80 por ciento.
Pero también hay una relación entre el tamaño de la urbe y el uso de casco: a menor cantidad de habitantes, menos utilización de la protección en la cabeza.
En las ciudades de más de 500 mil habitantes, la tasa de uso de casco es de casi el 60 por ciento (similar al resultado del relevamiento de este diario en Córdoba), mientras que en localidades de menos de 100 mil habitantes sólo lo usa el 27 por ciento.